El Parlamento británico aprobó por poco margen un proyecto de ley que permite la muerte asistida, pero el secretario de Salud, Wes Streeting, se opone debido a la financiación insuficiente y a los desafíos existentes en la atención al final de la vida dentro del NHS. Si bien se proyectan posibles ahorros de costos, se prevén costos de implementación significativos. El proyecto de ley ahora se enfrenta a un escrutinio en la Cámara de los Lores, con los partidarios instando a su aprobación y los oponentes buscando mayores garantías. El gobierno mantiene una postura neutral.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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