En medio del creciente conflicto entre Israel e Irán, Estados Unidos considera el uso de sus bombas GBU-57 'bunker buster' en la instalación nuclear de Fordo, en Irán. Solo Estados Unidos posee los bombarderos B-2 necesarios para desplegar estas bombas de 30,000 libras, capaces de penetrar objetivos profundamente enterrados. Los expertos debaten sobre la efectividad de la bomba para detener permanentemente el programa nuclear de Irán, lo que genera preocupaciones sobre el posible daño a civiles por la liberación de material radiactivo. El presidente Trump mantiene una postura ambigua sobre la participación de Estados Unidos, mientras que el OIEA insta a la moderación.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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