Los investigadores han descubierto que las polillas bogong se orientan utilizando las estrellas, una primicia para los insectos. Experimentos con un simulador de vuelo y registros cerebrales mostraron que las polillas compensaron las rotaciones artificiales del cielo, pero se desorientaron con un patrón aleatorio. Es probable que utilicen las estrellas más brillantes y la Vía Láctea, cambiando al olfato para la aproximación final a la cueva. Este descubrimiento, publicado en *Nature*, podría ayudar a los esfuerzos de conservación de esta especie en peligro de extinción amenazada por la sequía y los incendios forestales, ya que la comprensión de su navegación ayuda a mitigar los impactos de la contaminación lumínica.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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