El jefe de seguridad de Rusia, Sergei Shoigu, anunció que Corea del Norte enviará miles de trabajadores para ayudar en la reconstrucción de la región de Kursk, dañada por la guerra. Esto incluye 6.000 constructores y desminadores, descritos como "asistencia fraternal" por Shoigu. Corea del Sur y Japón condenaron enérgicamente la medida, citando violaciones de las sanciones de la ONU contra Corea del Norte y preocupaciones sobre la creciente cooperación militar entre Rusia y Corea del Norte.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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