La instalación nuclear de Fordo de Irán, un sitio de montaña fuertemente fortificado, es virtualmente impenetrable a los ataques, excepto por una bomba estadounidense "rompebúnkeres" especializada de 30,000 libras. Solo el bombardero sigiloso B-2 puede desplegar esta munición masiva, diseñada para penetrar profundamente en los búnkeres subterráneos. La construcción única de la bomba le permite sobrevivir al impacto antes de detonar, lo que la convierte en la única amenaza creíble para la instalación.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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