Se ha descubierto una larva de artrópodo cámbrico de 520 millones de años de antigüedad, Youti yuanshi, notablemente bien conservada. No más grande que una semilla de amapola, su preservación tridimensional, revelada mediante tomografía de rayos X de sincrotrón, muestra órganos internos como el cerebro, glándulas digestivas y el sistema circulatorio. Este descubrimiento, dirigido por el Dr. Martin Smith, avanza significativamente la comprensión de la evolución temprana de los artrópodos, llenando un vacío en nuestro conocimiento de la Explosión Cámbrica y destacando la anatomía inesperadamente avanzada de estos primeros ancestros. La investigación, publicada en Nature, enfatiza la importancia incluso de los fósiles minúsculos para desentrañar la historia de la vida en la Tierra.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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