Israel lanzó ataques significativos contra Irán, dirigidos a altos funcionarios militares, con el objetivo de un cambio de régimen. Si bien Israel espera que esto desencadene un levantamiento popular, es una apuesta de alto riesgo. No hay garantía de un levantamiento exitoso, e incluso si ocurre uno, el resultado es incierto. Irán respondió con ataques con misiles, lo que intensificó las tensiones. Existen varios grupos de oposición, pero su naturaleza fragmentada y la falta de un liderazgo claro dificultan su potencial para capitalizar la situación. El éxito de la estrategia de Israel sigue siendo altamente cuestionable.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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