Israel lanzó un importante ataque contra la instalación nuclear de Natanz en Irán, dañando significativamente sus capacidades de enriquecimiento de uranio. Los ataques, que se dirigieron a personal clave e infraestructura, podrían retrasar las ambiciones nucleares de Irán en meses o años, según los expertos. Si bien la sección subterránea de la planta permanece en gran parte intacta, la pérdida de energía y los daños a las instalaciones sobre el suelo, incluidos los generadores de respaldo, podrían paralizar las operaciones. Los reguladores nucleares informaron que no hubo fugas de radiación significativas, pero la posible liberación de flúor, un elemento altamente tóxico utilizado en el enriquecimiento, es motivo de preocupación. El impacto a largo plazo del ataque depende de si Israel también atacó a los proveedores de centrifugadoras y la infraestructura de apoyo. El primer ministro israelí, Netanyahu, indicó que son posibles más ataques.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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