Japón confirmó la operación conjunta sin precedentes de dos portaaviones chinos en el Pacífico, cerca de Iwo Jima y dentro de la zona económica exclusiva de Japón. Esta acción, junto con la aproximación cercana de un avión de combate chino a un avión de reconocimiento japonés, aumentó las preocupaciones de Tokio sobre la creciente presencia militar de China. La operación se extendió más allá de la primera cadena de islas, acercándose a Guam, lo que supone un posible desafío a los Estados Unidos. China defendió la actividad como un entrenamiento de rutina, mientras que Japón expresó serias preocupaciones y prometió continuar con la vigilancia.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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