La embajada de EE. UU. en Jerusalén restringió el movimiento de sus empleados debido al aumento de las preocupaciones sobre posibles represalias iraníes tras un posible ataque israelí a Irán. Las restricciones limitan los viajes fuera de Tel Aviv, Jerusalén y Beersheba. Esto sigue a la retirada de diplomáticos estadounidenses de Irak y la autorización de la partida voluntaria para las familias de militares estadounidenses en Oriente Medio. La medida se produce en medio de informes que sugieren que Israel se está preparando para una acción inminente contra Irán, lo que podría poner en peligro los esfuerzos en curso de EE. UU. para negociar un acuerdo nuclear.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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