Greta Thunberg y otros activistas, a bordo de un barco de ayuda con destino a Gaza, fueron interceptados por las autoridades israelíes en aguas internacionales y luego deportados. Thunberg acusa a Israel de secuestro, afirmando que llevaban ayuda humanitaria y no infringieron ninguna ley. El barco, el Madleen, fue confiscado a 125 millas de la costa de Gaza. Otros miembros de la tripulación permanecen detenidos en Israel, enfrentando audiencias de deportación. Amnistía Internacional condenó la interceptación como una violación del derecho internacional, haciendo eco de las afirmaciones de Thunberg sobre la detención ilegal. El incidente pone de manifiesto las tensiones en curso y la crisis humanitaria en Gaza.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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