El Grupo Wagner, una fuerza mercenaria rusa, ha anunciado su retirada de Malí después de más de tres años luchando contra insurgentes. Sin embargo, la presencia militar rusa continuará a través del Cuerpo de África, una fuerza paramilitar controlada por el estado. Si bien Wagner afirma haber cumplido su misión, los informes indican fuertes pérdidas recientes sufridas por las fuerzas malíes y los mercenarios que luchan contra grupos vinculados a Al-Qaeda. El cambio puede reflejar disputas internas, un cambio en la estrategia rusa hacia la provisión de entrenamiento y equipo en lugar de combate directo, y una medida para consolidar la influencia rusa bajo el control del Ministerio de Defensa. Persisten las preocupaciones sobre los abusos de los derechos humanos cometidos tanto por las fuerzas malíes como por los mercenarios.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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