Una decisión judicial federal detuvo la deportación de varios migrantes a Sudán del Sur, lo que resultó en su inesperada detención en una base militar estadounidense en Yibuti. Los migrantes, recluidos en un contenedor de envío convertido en celda en el Camp Lemonnier, enfrentan condiciones difíciles, incluyendo calor extremo y posibles riesgos para la salud. Los agentes del ICE que los custodian también enfrentan condiciones desafiantes, trabajando turnos prolongados con recursos limitados. La Corte Suprema podría pronunciarse pronto sobre el caso, decidiendo el destino de los migrantes.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
Comments