Jennifer Garner, de 53 años, advierte contra la prisa en los procedimientos cosméticos como los inyectables. Aconseja encontrar un profesional cualificado y proceder con cautela, revelando que el bótox no le funciona bien. Si bien ha consultado a médicos sobre cirugía, le han desaconsejado. Garner prioriza el envejecimiento saludable, atribuyendo su aspecto juvenil al uso de protector solar y al ejercicio físico, afirmando que quiere aceptar el envejecimiento con gracia y vivir hasta los 100 años.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
Comments