Corea del Norte lanzó con éxito un destructor de 5.000 toneladas después de que un intento de lanzamiento anterior resultara en el vuelco del buque de guerra. El líder Kim Jong Un criticó duramente el fracaso anterior, calificándolo de "acto criminal", y al menos cuatro funcionarios fueron arrestados. Se espera que el barco, ahora amarrado en un muelle, esté completamente operativo antes de una reunión del partido gobernante este mes. Los analistas interpretan la enérgica respuesta de Kim como una señal del compromiso continuo de Corea del Norte con la modernización militar y la proyección de una imagen de fuerza.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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