La Corte Suprema desestimó por unanimidad la demanda de México por 10 mil millones de dólares contra los fabricantes de armas de fuego de Estados Unidos. La demanda alegaba que las prácticas de las empresas alimentaban la violencia de los cárteles en México. El tribunal dictaminó que México no logró demostrar que los fabricantes permitieron a sabiendas el tráfico de armas, citando una ley de 2005 que protege a los fabricantes de armas de la responsabilidad en la mayoría de los casos relacionados con delitos. Esta decisión anula una decisión de un tribunal inferior y sigue a los argumentos de fabricantes como Smith & Wesson, Beretta, Colt y Glock. México argumentó que el caso estaba en sus primeras etapas, pero los jueces no estuvieron de acuerdo.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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