La Corte Suprema de Estados Unidos desestimó por unanimidad la demanda de México contra fabricantes de armas estadounidenses, citando una ley estadounidense que los protege de responsabilidad. La opinión de la jueza Kagan declaró que México no había argumentado de manera plausible que los fabricantes ayudaron e instigaron la venta ilegal de armas a los cárteles mexicanos. México argumentó que las acciones de los fabricantes alimentaron la violencia de los cárteles de la droga, a pesar de sus propias estrictas medidas de control de armas. El tribunal consideró que las afirmaciones de México eran insuficientes para superar las protecciones legales otorgadas a los fabricantes de armas.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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