Una nueva investigación sugiere una probabilidad del 50% de una colisión entre la Vía Láctea y Andrómeda dentro de los próximos 10 mil millones de años, significativamente menor que las estimaciones anteriores de una colisión casi segura en 4.5 mil millones de años. Esta probabilidad revisada considera la influencia gravitatoria de galaxias cercanas, como la Gran Nube de Magallanes, que altera la trayectoria de la Vía Láctea. Si bien una fusión remodelaría ambas galaxias, la eventual desaparición del sol representa una amenaza más inminente para la Tierra que una colisión galáctica.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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