El audaz ataque con drones de Ucrania contra aeródromos rusos infligió daños significativos a la flota de bombarderos de largo alcance de Rusia, destruyendo o dañando un estimado de 10 a 12 aviones, o alrededor del 20% de sus bombarderos de largo alcance operativos. Estos bombarderos, cruciales para atacar objetivos ucranianos, son difíciles de reemplazar para Rusia debido a la obsolescencia. El ataque, planeado durante 18 meses, destaca la capacidad de Ucrania para atacar en profundidad el territorio ruso, impactando las capacidades militares de Rusia y potencialmente obligando a una reevaluación de su estrategia de guerra. Si bien el impacto en la capacidad nuclear de Rusia es limitado, el ataque subraya los crecientes costos de la guerra para Rusia y cuestiona las suposiciones de Moscú sobre su profundidad estratégica.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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