Dos colapsos de puentes en las regiones rusas de Briansk y Kursk, fronterizas con Ucrania, mataron al menos a siete personas e hirieron a docenas. Ambos incidentes involucraron trenes; un puente se derrumbó sobre un tren de pasajeros en Briansk, y las autoridades citaron "interferencia ilegal" y explosiones. El otro, en Kursk, involucró un tren de mercancías. Los funcionarios rusos inicialmente calificaron los eventos como "actos terroristas", pero luego retiraron la etiqueta. Ucrania niega su responsabilidad, y su presidente confirmó que una delegación asistirá a conversaciones de paz en Estambul.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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