Contrariamente a las representaciones comunes, los núcleos atómicos rara vez son redondos. Los físicos de principios del siglo XX asumieron una forma esférica, pero investigaciones posteriores utilizando métodos espectroscópicos revelaron que la mayoría de los núcleos son en realidad prolatos deformados (con forma de balón de fútbol americano), con solo alrededor del 10% que exhiben otras formas como oblatos (parecidos a caramelos M&M) o esféricos. La causa de esta deformación, explicada por la ecuación de Schrödinger de la mecánica cuántica, sigue siendo en gran medida un misterio, lo que contradice las suposiciones largamente mantenidas sobre la estructura nuclear.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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