Taylor Swift ha comprado triunfalmente las grabaciones maestras de sus seis primeros álbumes, poniendo fin a una disputa que duró años. La adquisición concluye una saga que comenzó en 2019 cuando su antigua discográfica, Big Machine, fue vendida, transfiriendo la propiedad de su música a Scooter Braun. Swift había criticado públicamente las acciones de Braun y posteriormente volvió a grabar sus álbumes para recuperar el control. Esta compra significa la propiedad completa de Swift sobre su trabajo musical inicial y permite que las futuras decisiones de licencias y distribución queden exclusivamente en sus manos. Si bien aún no ha terminado de regrabar su álbum "Reputation", confirmó planes para lanzar temas inéditos del mismo en una fecha posterior.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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