Cientos de escaladores y sherpas intentaron alcanzar la cima del monte Everest en mayo, enfrentándose a un clima severo y a la superpoblación. Si bien algunos llegaron a la cima, incluido Kami Rita Sherpa en su ascenso número 31, muchos se vieron obligados a regresar debido al deterioro de las condiciones y a enfermedades como el mal de altura. Las condiciones de hacinamiento, con escaladores tanto experimentados como principiantes, ralentizaron el progreso y pusieron de manifiesto las preocupaciones de seguridad. Los guías destacaron la necesidad de una mejor cualificación de los escaladores para mejorar la seguridad en la montaña.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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