Ocho soldados mexicanos murieron en Michoacán después de que su vehículo blindado activó un artefacto explosivo improvisado (IED) colocado por grupos del crimen organizado. El incidente, cerca de la frontera con Jalisco, es el ataque con IED más mortífero contra el ejército en los últimos tiempos, lo que destaca un aumento en el uso de minas por parte de los cárteles, particularmente el cártel Jalisco Nueva Generación. La zona está presenciando un intenso conflicto entre cárteles y grupos locales, con exmilitares colombianos que presuntamente entrenan a grupos criminales en explosivos. Las incautaciones de IED han aumentado drásticamente desde 2021, siendo la región fronteriza de Michoacán-Jalisco la más afectada.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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