La Starship de SpaceX, el cohete más grande del mundo, alcanzó con éxito el espacio durante su noveno vuelo de prueba, pero no logró regresar intacto. Una fuga de propelente provocó que el vehículo de la etapa superior girara incontrolablemente, lo que resultó en su desintegración durante la reentrada atmosférica. Los restos cayeron en el Océano Índico según lo planeado. Si bien el vuelo superó intentos anteriores, SpaceX aún enfrenta desafíos significativos para perfeccionar la reutilizabilidad de Starship, un aspecto clave de las ambiciones de colonización de Marte de Elon Musk. Varias pruebas planeadas no se realizaron debido a la terminación anticipada.
Prepared by Jonathan Pierce and reviewed by editorial team.
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