El megacohete Starship de SpaceX realizó su noveno vuelo de prueba el martes, pero la misión no logró sus objetivos. La nave espacial experimentó un rápido desensamblaje no programado, desintegrándose después de un fallo en la implementación del satélite y un giro incontrolado. A pesar del revés, Elon Musk lo describió como una mejora con respecto a pruebas anteriores, prometiendo lanzamientos más frecuentes. El propulsor se estrelló en el Golfo de México, mientras que la nave espacial cayó en el Océano Índico. Si bien no hubo heridos, el evento destaca los desafíos en el desarrollo de este cohete crucial para futuras misiones lunares y marcianas, incluido el programa Artemis de la NASA.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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