Miles de personas acudieron en masa a Alba de Tormes, España, para contemplar los restos de Santa Teresa de Ávila, expuestos durante dos semanas. La calavera de la santa del siglo XVI, ataviada con un hábito, fue el punto focal, atrayendo a casi 100.000 visitantes. Sus restos, expuestos públicamente por última vez en 1914, fueron sellados nuevamente y devueltos a su lugar de descanso, dejando incertidumbre sobre cuándo volverán a ser visibles. Los visitantes expresaron alegría, tristeza y asombro, destacando el legado perdurable de la santa y su influencia en la espiritualidad.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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