El Papa León XIV, el primer papa americano, asumió formalmente el cargo de Obispo de Roma, declarándose "romano" en un gesto simbólico. Se reunió con el alcalde de Roma antes de la ceremonia en la Basílica de San Juan de Letrán. Si bien el cargo implica una gobernanza directa limitada, delegada a un vicario, la declaración del Papa enfatiza su responsabilidad pastoral con el pueblo romano. Su declaración no se considera una renuncia a su ciudadanía estadounidense o peruana.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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