Ante los significativos recortes presupuestarios de la administración Trump, los científicos estadounidenses están perdiendo empleos y subvenciones. Esto ha impulsado a países como Canadá, Francia y Australia a lanzar programas de reclutamiento, ofreciendo salarios competitivos y prometiendo libertad académica para atraer a los mejores investigadores. Si bien Estados Unidos sigue siendo el principal financiador mundial de I+D, instituciones en el extranjero informan un mayor interés por parte de científicos estadounidenses. Sin embargo, la reubicación presenta desafíos prácticos para los investigadores, y el impacto a largo plazo de estos recortes en la colaboración científica mundial sigue siendo incierto.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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