Ante la creciente presión, Israel podría permitir que las organizaciones de ayuda establecidas continúen gestionando la asistencia no alimentaria en Gaza, mientras que un nuevo grupo respaldado por Estados Unidos, la Fundación Humanitaria de Gaza (GHF), se encargaría de la distribución de alimentos. Esto representa un posible cambio respecto al plan inicial de Israel de controlar estrictamente toda la ayuda. La ONU ha rechazado el plan de Israel, citando preocupaciones sobre el uso de los alimentos como arma. La GHF, cuyas fuentes de financiación siguen sin estar claras, enfrenta críticas por su capacidad y el posible desplazamiento de palestinos. Si bien algunos grupos de ayuda expresaron un optimismo cauteloso, otros siguen oponiéndose, haciendo hincapié en la importancia de mantener los sistemas de distribución existentes, dirigidos por la ONU, y de defender los principios humanitarios.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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