La administración Trump prohibió a Harvard la matriculación de estudiantes internacionales, provocando indignación en China. Funcionarios y comentaristas chinos consideran esto una escalada de la rivalidad entre Estados Unidos y China. La medida, parte de una ofensiva más amplia de inmigración de Estados Unidos, apunta a los supuestos vínculos de Harvard con instituciones chinas involucradas en investigación militar. Esta decisión afecta a numerosos estudiantes chinos en Harvard y refleja las crecientes tensiones entre las dos superpotencias, lo que podría obstaculizar el avance científico y tecnológico en Estados Unidos. Harvard mantiene su compromiso con sus estudiantes internacionales.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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