Un nuevo estudio revela que fósiles de peces del Ordovícico, de 465 millones de años de antigüedad, poseían protuberancias que contenían dentina y que se usaban para la percepción sensorial. Los investigadores utilizaron escáneres 3D para determinar que estas estructuras funcionaban de manera similar a los sensilios que se encuentran en invertebrados como los cangrejos y los camarones. Este descubrimiento destaca la convergencia evolutiva, donde especies no relacionadas desarrollan independientemente rasgos similares, en este caso, órganos sensoriales.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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