Gran Bretaña ha transferido la soberanía de las Islas Chagos a Mauricio, asegurando un arrendamiento de 99 años de la base militar de Diego García, estratégicamente importante, por 101 millones de libras esterlinas anuales. El acuerdo, que enfrenta desafíos judiciales y críticas por el desplazamiento de isleños, garantiza la continuidad de las operaciones militares de EE. UU. y el Reino Unido. El primer ministro Starmer defiende el acuerdo como vital para la seguridad nacional, mientras que los oponentes lo califican como una rendición de territorio. El acuerdo incluye un fondo fiduciario para los isleños chagossianos, pero no garantiza su reasentamiento.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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