Se observó a monos capuchinos machos en la isla de Jicarón, Panamá, secuestrando crías de monos aulladores durante más de 15 meses. Cinco capuchinos machos llevaron a 11 crías diferentes, aparentemente por diversión en lugar de cuidado o depredación. Los monos aulladores finalmente murieron por falta de cuidado materno. Los investigadores teorizan que el aburrimiento, reflejando comportamientos humanos destructivos y sin propósito, es una posible explicación para este comportamiento inusual.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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