Los astrónomos que utilizaron ALMA y el Telescopio Muy Grande observaron dos galaxias involucradas en una colisión cósmica de 11 mil millones de años. Una galaxia, que alberga un cuásar, está emitiendo radiación directamente a su compañera, interrumpiendo la formación de estrellas. Esta interacción de alta velocidad, visible gracias a la alta resolución de ALMA, revela el impacto destructivo de un cuásar en el gas y el polvo de una galaxia vecina, obstaculizando su evolución estelar. Los hallazgos, publicados en Nature, proporcionan información sobre las fusiones galácticas y el papel de los cuásares en la configuración de las estructuras galácticas.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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