Un juez estadounidense ordenó al gobierno que mantuviera la custodia de los migrantes deportados a Sudán del Sur, alegando que no se les dio la oportunidad de impugnar su expulsión. El Departamento de Seguridad Nacional respondió afirmando que Sudán del Sur no era el destino final y que los migrantes habían sido condenados por crímenes atroces. La agencia afirma el derecho a utilizar un "tercer país seguro" para la deportación si la repatriación a su país de origen no es posible. Se ha programado una nueva audiencia para abordar la disputa en curso sobre el trato y el destino final de los migrantes.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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