La predicción del clima espacial se retrasa con respecto a la predicción del clima terrestre, principalmente debido a la limitación de datos. Actualmente, dependemos de satélites cerca del Punto de Lagrange 1 (L1), proporcionando solo 1 o 2 horas de advertencia antes de que una tormenta solar impacte. La información clave que falta es la orientación del campo magnético (componente Bz), que determina el impacto de la tormenta. Los científicos abogan por satélites adicionales en otros puntos de Lagrange, como L5, ofreciendo una semana de anticipación. Si bien existen modelos, una mejor adquisición de datos, que requiere una inversión significativa, es crucial para mejorar la precisión de la predicción y mitigar el potencial de billones de dólares en daños causados por tormentas solares severas.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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