Un vuelo de Lufthansa de Frankfurt a Sevilla experimentó un período de 10 minutos sin piloto después de que el copiloto se desmayara mientras el capitán estaba en el lavabo. El piloto automático mantuvo un vuelo estable, pero el copiloto operó los controles involuntariamente. Los intentos de control de tráfico aéreo y del capitán para contactar al copiloto fracasaron hasta que el capitán utilizó un código de emergencia para recuperar el acceso a la cabina. El vuelo se desvió a Madrid, y el copiloto, cuyo certificado médico fue suspendido posteriormente, recibió tratamiento para una condición neurológica previamente no diagnosticada. El incidente, considerado una 'circunstancia extraordinaria', destaca la importancia del entrenamiento para la incapacitación del piloto.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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