La inauguración del Papa León XIV en la Ciudad del Vaticano contó con la presencia de la Reina Letizia de España, junto con la Princesa Charlene de Mónaco y la Reina Mathilde de Bélgica, todas vestidas de blanco. Esto se debe al 'privilegio del blanco', una tradición que concede a ciertas mujeres reales católicas el permiso para vestir de blanco en presencia del Papa, lo que significa su importancia histórica y continua para la cristiandad. Entre los asistentes también se encontraban el vicepresidente de EE. UU., JD Vance, y varios miembros del Congreso. La tradición contrasta con el atuendo negro habitual que llevan otras personas para significar humildad.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
Comments