Estados Unidos y China han acordado una tregua de 90 días en su guerra comercial, reduciendo temporalmente los aranceles. El presidente Trump, quien previamente había intensificado el conflicto con importantes aumentos de aranceles, ahora los ha reducido al 30 por ciento, mientras que China también redujo las medidas de represalia. Si bien las conversaciones continuarán, los detalles sobre el compromiso de China para abrir sus mercados siguen sin estar claros. Esta tregua, sin embargo, representa una reducción de los ambiciosos planes de Trump para reorganizar fundamentalmente el orden comercial mundial a través de aranceles, reconociendo el significativo dolor económico causado por su enfoque inicial. Los críticos sostienen que los aranceles reducidos actuales son insuficientes para lograr los resultados deseados de un aumento de la manufactura estadounidense y una reducción de la dependencia de China.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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