El profesor de la Universidad de Cornell, James Antaki, se vio inesperadamente privado de una subvención de 6,7 millones de dólares para su dispositivo cardíaco infantil que salva vidas, PediaFlow, por parte del Departamento de Defensa. La subvención, destinada a la producción y las pruebas, fue rescindida sin explicación, poniendo en peligro tres décadas de investigación. Antaki, que se enfrenta a posibles despidos y a la terminación del proyecto de investigación, está apelando para que se le restituya la financiación. La decisión afecta a los niños nacidos con defectos cardíacos, para quienes PediaFlow ofrece una opción de tratamiento vital, actualmente inexistente en soluciones comerciales. La falta de explicación por parte del Departamento de Defensa o la Casa Blanca aumenta la incertidumbre en torno a este crucial avance médico.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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