Los científicos han identificado una mutación genética, SIK3-N783Y, responsable de permitir que algunas personas prosperen con significativamente menos sueño. Los estudios en ratones que portaban esta mutación mostraron una reducción del tiempo de sueño, confirmando su función. Los investigadores esperan que este descubrimiento conduzca a mejores tratamientos para los trastornos del sueño. Si bien la mayoría de los adultos necesitan de 7 a 9 horas de sueño, las personas que naturalmente duermen poco funcionan bien con 4 a 6 horas, experimentando efectos negativos con más. Esta mutación afecta al gen Sik3, previamente relacionado con la somnolencia, ofreciendo un posible objetivo terapéutico para mejorar el sueño.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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