Una nueva ley en el estado de Washington exige al clero, incluyendo a los sacerdotes, que denuncien los abusos infantiles revelados en confesión, provocando la indignación de la Iglesia Católica y el Departamento de Justicia. La Arquidiócesis de Seattle amenaza con excomulgar a los sacerdotes que cumplan, mientras que el Departamento de Justicia inició una investigación de derechos civiles, citando posibles violaciones de la Primera Enmienda. La ley, aunque tiene como objetivo proteger a los niños, choca con el secreto de confesión de la Iglesia Católica, un principio fundamental de la fe. Los expertos advierten que eliminar esta confidencialidad podría disuadir a las personas de buscar confesión, obstaculizando posibles vías para denunciar abusos.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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