Un nuevo estudio revela el origen asiático del Tyrannosaurus rex, rastreando su migración a Norteamérica hace más de 70 millones de años a través de un puente terrestre. La investigación, publicada en Royal Society Open Science, también explora la evolución de los megarraptores, vinculando su gigantismo a una tendencia de enfriamiento global que alteró la dinámica depredador-presa. Si bien el antepasado directo del T. rex permanece sin descubrir, el estudio desafía la datación fósil anterior y sugiere que la extinción de los carcarodontosáuridos permitió tanto al T. rex como a los megarraptores alcanzar tamaños colosales al ocupar el nicho de depredador ápice. Se necesita más investigación en regiones poco exploradas para comprender completamente la evolución de los megarraptores.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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