Un fallo casi catastrófico en el sistema de control del tráfico aéreo en el Aeropuerto Internacional Libertad de Newark la semana pasada provocó amplios retrasos y cancelaciones de vuelos. La interrupción, que duró entre 60 y 90 segundos, dejó a los controladores sin la capacidad de ver los aviones en el radar o comunicarse con los pilotos. La FAA atribuye el fallo a una única fuente de datos no redundante, que ha fallado anteriormente. Varios controladores están tomando licencias por trauma debido al estresante evento, lo que pone de manifiesto las preocupaciones sobre el sistema obsoleto y su falta de redundancia. El incidente, descrito como "la situación más peligrosa", ha provocado un nuevo escrutinio de la infraestructura envejecida y su potencial para futuras fallas.
Prepared by Jonathan Pierce and reviewed by editorial team.
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