El miércoles por la tarde, un humo negro salió de la chimenea de la Capilla Sixtina, señalando que los cardenales no lograron llegar a un consenso sobre el sucesor del Papa Francisco en la primera ronda de votación. El cónclave, en el que participaron 130 cardenales, comenzó con una solemne procesión y la toma de juramento. Se espera que el proceso secreto, que emplea medidas de alta tecnología para garantizar la confidencialidad, dure varios días. No surgió ningún favorito claro entre los contendientes, con diversas opiniones sobre la dirección futura de la iglesia. Los cardenales se reunirán el jueves para continuar la votación, con el objetivo de alcanzar la mayoría de dos tercios necesaria para elegir un nuevo papa. El humo blanco señalará la elección de un nuevo pontífice.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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