Los precios mundiales del petróleo han caído casi un 25% desde enero, debido principalmente al aumento de la producción de la OPEP+ y a la incertidumbre económica causada por los aranceles. Si bien los consumidores se benefician de la baja de los precios de la gasolina y de la reducción de la inflación, la caída afecta a los productores de petróleo de EE. UU., lo que podría provocar una disminución de la producción y la pérdida de empleos. Esto contradice la promesa del presidente Trump de tener precios de la gasolina más bajos y una industria petrolera estadounidense en auge, destacando la incompatibilidad de estos objetivos. Los analistas predicen una posible disminución de la producción petrolera estadounidense.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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