Los científicos han resuelto el misterio de una momia austriaca del siglo XVIII notablemente bien conservada, apodada el "capellán desecado al aire". El análisis reveló una técnica de embalsamamiento previamente desconocida que implicaba una mezcla de astillas de madera, lino y cloruro de zinc insertados por vía rectal. Este método único, no encontrado en la literatura científica, probablemente conservó el cuerpo de Franz Xaver Sidler von Rosenegg, un vicario parroquial que murió alrededor de 1746 de tuberculosis, no por envenenamiento como se sospechaba inicialmente. El estudio, publicado en Frontiers in Medicine, detalla los innovadores métodos de preservación y confirma la identidad de la momia mediante datación por radiocarbono y análisis químicos.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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