El experimento de 18 años del experto en venenos autodidacta Tim Friede, que consistió en inyectarse veneno de serpiente 856 veces, ha llevado inesperadamente a un gran avance en el desarrollo de antídotos. Después de una mordedura casi fatal de dos cobras, la inmunidad resultante de Friede llamó la atención de los científicos. Sus anticuerpos únicos ahora se están utilizando para crear un antídoto altamente efectivo, mostrando protección contra 19 especies de serpientes mortales en pruebas de laboratorio con ratones. Este nuevo antídoto, que potencialmente ofrece una protección más amplia que los tratamientos existentes, es un avance significativo en la lucha contra las mordeduras de serpiente, aunque se necesitan más ensayos clínicos antes de su uso en humanos.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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