El Programa de Salud del World Trade Center, responsable del cuidado de los socorristas del 11-S, está efectivamente paralizado. Los recortes de personal y los déficits presupuestarios, exacerbados por la inflación, han provocado la suspensión de nuevas certificaciones y aprobaciones de tratamiento para pacientes críticamente enfermos. Esto incluye retrasos en tratamientos que salvan vidas, como la quimioterapia, afectando a cientos de miles de personas en todo el país. La senadora Gillibrand ha pedido a la administración Trump que restaure completamente la plantilla, mientras que el director del programa destaca el éxito del programa y la necesidad urgente de intervención federal para cumplir con su compromiso.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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